viernes, 31 de julio de 2009

viento, caricia


Pienso y te recuerdo,
no estas lejos
pasas a mi lado de la mano del viento,
pasas y me acaricias,
lo sé, lo siento,
y atrás de tu caricia
se queda a mimarme el aroma de tu aliento,
atrás de tu aliento se me queda una sonrisa,
y la sonrisa se une a las arrugas de mis labios
-te extraño, no es reclamo-,
tu mano con el viento dicen que también me extrañas,
que me amas,
que tenga paciencia,
que aún no saldas los haberes de tus dudas,
que aún te falta recorrer algunos mares,
y sonrió porque aún te escribo,
-te amo y te espero, y te escribo que te amo-
y se pasa el tiempo,
naufragan dos suspiros,
pasa el viento,
tu mano me acaricia mientras un susurro,
acaso fantasía,
me dice que ya falta poco
que has leído la poesía que te envió con señales de humo,
y que el viento la respeta,
que la lees muy seguido,
y despierto del marasmo
y te sigo amando,
pasa el viento
siento tu caricia y, lo siento.

Due® 31 de julio09

2 comentarios:

eduardo morguenstern dijo...

Hermosa obra...! Un sentimiento profundo se describe con muy buenas imágenes y sobrados recursos literarios.
Francisco es un poeta consumado!
Aplausos,
Eduardo Morguenstern

Due® dijo...

Eduardo amigo y poeta, poeta y amigo...tu paso por mi espacio es un gran halago,

un abrazo fuerte